26 de Noviembre de 2009
Profr. Victorino Carranza García
A ciencia cierta no se sabe de donde ni quienes trajeron el aerolito que nos ocupa, lo que si es probable que existía aquí en Charcas desde antes de que se construyera el templo y el convento de San Francisco puesto que Fray Jerónimo de Zárate Salmerón en su libro manuscrito titulado Relación de todas las cosas que en el Nuevo México se han visto y sabido, así por mar como por tierra, desde el año de 1538 hasta el de 1626, consignó “que unos religiosos registraron un gran peñón, de una pieza, de fierro virgen en el curato de Charcas, perteneciente al obispado de Guadalajara”. La iglesia y el convento se construyeron posteriormente entre 1650 y 1700.
El cementerio se construyó en el año de 1730 y el aerolito lo encontramos como una especie de guardacantón en una de las esquinas, pues como escribía el padre José Antonio Alzate y Ramírez en el año de 1792 en la Gaceta de Literatura de México “….en una de las esquinas del cementerio está colocada una gran mole de fierro virgen, cuya magnitud no puede conocerse por estar parte de ella enterrada…”. También mencionan la existencia de este aerolito Friedrich Sonneschmidt en 1804 dice que estaba “en la esquina del atrio” y Ciriaco Iturribarría en 1856, “en la pared del cementerio”.
Cuando el cementerio fue derribado en el año de 1860 seguramente el aerolito quedó por ahí en algún lugar de la plaza que en esa época se le llamaba de la Virgen (actual Jardín 5 de Mayo y Plaza de San Francisco) y por ello cuando en 1866 pasó por esta ciudad el mariscal Aguiles Bazaine, Jefe de las fuerzas militares intervencionistas francesas, se lo llevó como recuerdo a Francia para mposteriormente ser exhibido en el Museo de Historia Natural, en donde se encuentra hasta la fecha. El aerolito “tiene una forma geométrica irregular de 50 cms. de ancho por un metro de largo y pesa 780 kilogramos”.
Sobre el lugar en donde calló el aerolito, el inglés Fletcher en 1890 escribió “..Se dice que esta masa fue traída de las inmediaciones de San José del Sitio, hacienda distante 12 leguas, y que en dichas inmediaciones se habían visto varias otras masas embutidas en una roca semejante a caliza”; el insigne historiador Rafael Montejano y Aguinaga escribió “..San José del Sitio sí “tiene clara significación”, puesto que fue un rancho que, de acuerdo con un plano de la jurisdicción de Charcas, hecho por su alcalde en 1772, que se conserva en el Archivo de Indias, y del cual tenemos copia, estaba a dos leguas al noroeste de la población de Charcas” y mas adelante sigue diciendo “..Queda, pues, en el misterio, el origen del mencionado aerolito. Si no cayó donde estaba, queda la posibilidad de que haya caído en alguno de los lugares próximos, no necesariamente en San José del Sitio, y que alguno de los primeros religiosos –antes de 1625- lo haya llevado al sitio donde lució por siglos..”. Aun cuando Fletcher escribió que según se decía calló en San José del Sitio y el Padre Montejano que estaba a dos leguas al noroeste de nuestro pueblo, no sabemos con precisión la ubicación y el nombre actual de ese lugar.
FUENTE DE INVESTIGACIÓN:
El libro Charcas, S.L.P. Su historia y convento-parroquia.- Rafael Montejano y Aguiñaga.-
Trabajos de investigación histórica del Sr. Manuel Aguilera (1974)